Florecer un muro
Los viejos muros adquieren carácter, con plantas vivaces escalonadas. Rellene la parte de arriba o los huecos de una mezcla de tierra de jardín, humus y turba. Plante hiedra, campanillas, saponarias, valerianas...
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Podar correctamente un arbusto
Corte siempre en bisel, por encima de un brote o de una hoja, quitando más de la zona del centro y dirigiendo la copa hacia la parte exterior del arbusto. Oriente la hoja de la tijera sobre la parte que queda en la planta. |
Regar bien
Para regar bien hay que respetar ciertas reglas simples:
A) En verano y otoño, riegue preferentemente al atardecer; las plantas conservan más agua porque transpiran menos que durante el día.
B) No riegue nunca a pleno sol; hay un gran riesgo de quemar las plantas ya que las gotitas de agua hacen el efecto de lupas.
C) En invierno y a principio del verano riegue solamente después de que levante el sol; en esa época son siempre posibles las heladas matinales. |
Suprimir las flores marchitas
Si quiere que sus plantas florezcan mucho y por largo tiempo, inspeccione regularmente sus jardineras y suprima las flores marchitas. Córtelas sujetando el tallo. |
Los orificios de las jardinera
Antes de plantar, verifique que las jardineras tengan orificios para evacuación de agua por abajo. Si no los tienen o son insuficientes hay que perforar. Lo ideal es una serie de orificios de 5 mm de diámetro ubicados cada 10 o 15 cm. Utilice un taladro con variación de velocidad y una mecha para hormigón. Para no astillar las jardineras de barro, comience a perforar en velocidad lenta sin apoyar muy fuerte. Una vez que ha iniciado la perforación, puede acelerar la rotación del taladro. |
Plantar bulbos de verano
En octubre es el mes indicado para plantar bulbos de verano, pero los bulbos son friolentos y las heladas tardías son frecuentes. Comience la plantación bajo techo, plantando en semilleros o en canastos especiales, en una mezcla de mantillo, turba rubia y tierra de jardín. Póngalos en un lugar iluminado y no muy cálido, 15º son suficientes. Póngalos en tierra al mes siguiente enterrando ligeramente los tallos. |
Preveer el herrumbre antes del invierno
Lave con agua y cepille con frecuencia sus herramientas de hierro ( palas, trasplantador, etc ). Una vez secos engráselos; evitará el herrumbre. |
Pintar los mangos de las herramientas
Para no andar buscando sus herramientas pinte los mangos de colores vivos. Las encontrará más fácilmente. |
Volver a florecer las campánulas (campanillas)
Suprima las flores marchitas conservando los pedúnculos. Afloje la tierra y riegue regularmente. Algunas semanas más tarde las campanillas reflorecerán. |
Hierbas en jardinera
No vacile en instalar una jardinera con plantas aromáticas en el reborde de la ventana de su cocina. Asocie cebollinos, tomillo, perejil...y plantitas floridas. Tendrá hierbas siempre a mano. |
Dar vuelta las plantas
Una planta de interior se vuelve naturalmente hacia la luz lo que la lleva a deformarse. Desde el fin del invierno, dé vuelta las plantas 1/8 de circunferencia cada cuatro días dando así una vuelta completa a lo largo del mes. Continúe dando vuelta de esa manera sus plantas todas las semanas. Sus plantas serán fortalecidas y su crecimiento será más armonioso. |
Cambiar la maceta fácilmente
Llene la nueva maceta con 1/3 de tierra vegetal, ligeramente húmeda. Instale sobre el mantillo la maceta a trasplantar que deberá ser más pequeña de manera que entre con facilidad en la nueva. Ponga mantillo en el espacio libre y apisone. Retire la maceta pequeña y quedará el hueco con su forma. Saque la planta y póngala en el hueco. Agregue un poco de tierra en la superficie y riegue. |
La higiene de las plantas
Vaporice regularmente sus plantas y limpie las hojas sobre sus dos caras con una esponjita húmeda. Limpie las hojas afelpadas con un pincel seco porque el agua las decolora y favorece su pudrición. |
Plantas para balcones
Azaleas: florecen a principios a primavera y necesitan agua y buen drenaje.
Abelia: La variedad enana es ideal para balcones, soporta la falta de agua y florece desde mediados de verano hasta entrado el otoño, cuando sus hojas se vuelven y flores se tornan rojizas.
Malvones: resisten cualquier adversidad, pero son focos de pestes como las cochinillas.
Jazmines: Requieren poda en invierno y un extra de hierro para la floración.
Deonotera: Florece muchísimo. Para patios o jardines.
Azucenas: florece a finales de la primavera. En maceteros necesita profundidad. Permite cubrir de color superficies amplias y es ideal para patios soleados.
Flor de azúcar: Florece todo el verano, sus flores son delicadas y no hay que mojarlas porque se pudren.
Flor de ángel: Arbusto perenne aromático, florece todo el verano. También soporta media sombra.
Margaritas: Se reproducen con facilidad y florecen durante la primavera. Necesitan suelos livianos y fértiles.
Papiro: Ideal para los bordes del patio, cerca de las paredes, ya que le da altura al lugar.
Pennicetum oriental: No necesita ningún cuidado especial y puede combinarse perfectamente con otras gramíneas.
Pennicetum rubra: combinada con otras gramíneas da un efecto natural, especialmente cuando se ondula con el viento.
Salvias farinaceas: son ideales para los canteros, porqué aportan color y textura diferente.
Clematis: Para que esté siempre bien, recordá que necesita pie frío y cabeza caliente.
Safinea: De color fucsia oscuro, son muy lindas y resistentes.
Otras: cualquier cactácea, abelias, laurel en flor, margaritas amarillas, rosa china, copete, rayitos de sol, laurentino, pensamientos, lantan cámara, lantana montevidencis, pittosporum nana, y granados. |
Plantas para media sombra/balcón
Clivia (Clivia Miniata): sólo necesitan que el suelo esté húmedo y bien drenado. Florece una vez al año.
Alegría del hogar: ideal para dar un toque de color. |
Plantas para patio o jardines
Hortensia: A resguardo del viento y el frío. Necesita sombra y suelo húmedo, bien drenado.
Espatifilo (spathiphyllum wallisii): Con sus hojas brillantes y sus flores blancas realzan cualquier rincón.
Lobelia (Lobelia Erinus): Florecen en primavera, precisan suelos fértiles y muy húmedos. El mejor lugar para ellas en un rincón apenas soleado de la terraza o patio.
Primavera (Prímula Polyantha): Es una planta que necesita suelo húmedo, rico en humus.
Otras: agapanto (agapanthus africans), warneckii (dracaena deremensis), hipoestes (hypoestes sanguinolenta). |
Al momento de comprar flores
Verifique la frescura de las flores cuando las compre: si el exterior del tallo está marrón o viscoso, la flor no es fresca. Elimínela.
En cuanto las compre, sumerja las flores en agua fría justo hasta por debajo de las corolas. Además corte los tallos en bisel debajo del agua. De este modo, evitará la formación de burbujas de aire que impiden la circulación del agua. |
Para mantener las flores frescas por más tiempo
Suprima todas las hojas que estén dentro del florero; se descomponen rápidamente y contaminan el agua. Agregue además al agua un producto conservante o algunas gotas de hipoclorito, para evitar la corrupción. Complete el nivel del agua si es necesario y cámbiela por completo cada cuatro días. Aproveche entonces para refrescar los tallos cortándolos, siempre en bisel y bajo el agua. No arranque nunca una flor marchita, córtela. Proceda de la misma manera con los pétalos marchitos. |
Al momento de regar las plantas
Tenga en cuenta que las plantas de interior se debilitan tanto por exceso de riego como por falta de agua. Cada especie tiene sus necesidades específicas, existen reglas generales a respetar para regar bien.
Estas son algunas:
La superficie de la tierra debe estar seca. Hay que encontrar la humedad a algunos centímetros de profundidad. Limite el riego durante los meses de invierno, que corresponden a un período de menor desarrollo de las plantas. Evite crear un desequilibrio entre la tierra, y por lo tanto las raíces, empapada de agua, y un follaje que vive en la atmósfera reseca de la calefacción central. Esta situación clásica, ligada a menudo a la falta de luz, provoca la caída de las hojas y la muerte de las plantas de interior.
Más consejos de riego.....
No deje nunca un exceso de agua en el platillo. Vacíelo cuando la planta haya absorbido la que necesite o disponga un lecho de gravilla que aislará el fondo de la maceta . Las plantas cultivadas en cubetas con reserva de agua deben tener regularmente un período dé sequedad que permita que la tierra se airee y que las raíces respiren. No deje nunca la reserva llena permanentemente; cuando la capacidad esté en lo más bajo, espere algunos días antes de regar otra vez. Esta técnica evitará riesgos de putrefacción de las raíces y de desequilibrios en el crecimiento debidos a los excesos permanentes de humedad.
De vez en cuando, si quieres regar las plantas que están en macetas colgantes sin salpicar el suelo, prueba a hacerlo con cubitos de hielo. No gotearán antes de ser absorbidos. Pero hazlo sólo de vez en cuando.
Las plantas bulbosas deben ser humedecidas desde abajo. Llena un plato hondo, o ponga la maceta en la pileta con un poco de agua.
Si tienes un cuarto lleno de plantas, un vaporizador portátil es imprescindible para añadir humedad en invierno, a causa de la calefacción y en verano por el calor. |
Cuanto regar el césped
La mayoría de céspedes requieren alrededor de dos centímetros y medio de agua a la semana, aplicada lentamente para evitar que se pierda. Este método es bastante más eficaz que los riegos más cortos y frecuentes. ¿Cómo se puede saber si alcanzan dos centímetros y medio? Colocar tres latas por la zona que riegas, a distancias distintas del aspersor. Comprueba cada cinco minutos el tiempo que tarda el agua en alcanzar dos centímetros y medio en cada una de las latas. Suma los tres tiempos y divide por tres para lograr el promedio. Este es el tiempo que deberían dedicar a regar el
césped.
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Al momento de cortar el césped
Hay que colocar los filos del cortacéspedes en una posición elevada. Un césped sano no tiene por que tener el aspecto de un campo de golf. Para la mayoría de las especies de hierba, la altura correcta es de cinco a diez centímetros. Esto genera raíces más largas y sanas y sombrea de forma natural la tierra alrededor de cada planta, permitiéndole retener su humedad. No se olvide de mantener las cuchillas bien afiladas. Los filos embotados arrancan las hojas en vez de cortarlas, debilitándolas y volviéndolas más susceptibles a las enfermedades y a ser invadidas por otras hierbas no deseadas. El pasto ya cortado durante los períodos secos actúa como un abono natural y una capa que retiene la humedad. |
Abonos ya prontos y naturales
Los aportes de abono en solución deben realizarse siempre después de un buen riego. No ponga jamás abono sobre la tierra seca, porque sería grande el riesgo de quemar las raíces, y la planta ya no se recuperaría. Un abono natural:No tires el agua mineral que ha perdido la efervescencia. Tiene los elementos químicos que necesitan tus plantas para tener más vigor y color.
Otros abonos
Es posible tener plantas verdes y sanas completando los abonos químicos con otros naturales: El agua en que se han hervido huevos duros está llena de minerales y es un buen "trago" para tus plantas. También podemos poner cáscaras de huevo en un jarro con agua y taparlo. Dejarlas un día entero antes de regar. Pero no las almacenes para otro día ya que se pudrirán dando muy mal olor. A tener en cuenta: los mejores fertilizantes son el agua de una pecera y el agua en que se ha descongelado pescado!!! |
Proteger de la humedad las macetas de madera
La humedad que asciende del suelo es nefasta para las jardineras y recipientes de madera. Proteja sus macetas calzándolas con tacos de madera. |
¿ Cómo acondicionar una jardinera ?
Uno de los riesgos principales de las jardineras es la podredumbre de las plantas debido muy a menudo, a una humedad excesiva. Para evitarlo, cuide especialmente la preparación del “suelo” de la jardinera manteniendo las capas siguientes; en el fondo, un drenaje de bolas de arcilla expandida. Recúbralo con un fieltro de jardín no tejido, para que la tierra no se mezcle con el drenaje. Añádale substrato de arena, turba, mantillo y tierra de jardín en una mezcla homogénea. |
¿ Cuándo se debe fertilizar el césped ?
En el año hay dos épocas aconsejables para hacerlo. Recuerde que primero debe airearlo. 1) En otoño preparar una mezcla con: 100 g de cuerno triturado, 35 g de superfosfato, 20 g de sulfato de potasio y 250 g de mantillo por metro cuadrado. 2) A finales del invierno con una mezcla de: 20 g de sulfato de amonio o 12 g de nitroform y 20 g de sulfato de hierro por metro cuadrado. |
¿ Cómo airear el césped ?
Las raíces necesitan aire para asegurarse una buena vegetación. Utilice una o dos veces al año, como mínimo, un rodillo con púas o aireadores que son suelas especiales fijadas a sus zapatos. El paso del escarificador elimina los musgos y limpia la superficie del suelo. Asegura también la aireación de éste. |
No hay que abonar después de un trasplante.
Espere por lo menos un mes antes de añadir abono a sus plantas recientemente transplantadas. Déjelas instalarse tranquilamente en su nuevo ambiente. Si ha preparado correctamente el substrato en la maceta de la planta, tiene suficiente alimento. |
Mantenimiento de plantas aromáticas
Las plantas aromáticas son de mantenimiento fácil. Lo mas importante es regarlas periódicamente sin inundarlas, procurándoles una buena exposición al sol. |
¿ Cómo regar bien ?
Para regar bien hay que respetar algunas reglas sencillas:
1) En verano y en otoño, riegue preferentemente por las noches, las plantas conservaran más agua porque transpiran menos que durante el día.
2) No riegue nunca a pleno sol. Corre el riesgo de quemar sus plantas porque las gotitas de agua sobre las hojas provocan un efecto lupa.
3) En invierno y al principio de la primavera riegue sólo después del amanecer, porque son muy probables las heladas matinales. |
Regar las plantas por el platillo
Si el agua de riego de sus plantas atraviesa la maceta demasiado rápido, sobre todo en época de sequía, riéguelas por el platillo en la parte inferior. Evitará que se produzca el efecto colador. |
¿ Cómo erradicar la mala hierba ?
Para acabar definitivamente con la mala hierba, después de arrancarla, rociar la tierra con agua con sal (una parte de sal por cada cinco de agua). También desaparecerá si echamos un puñado de sal gorda. |